Karina Morante T.

 

 

Mi vida siempre ha estado relacionada con el mar: el ritmo de mareas y las noches de tormenta o de calma han formado parte de mí e incluso han moldeado mi carácter. A veces siento que pertenezco mucho más al mar que a la tierra.
En ese vaivén de olas constante en el que estoy encuentro personas a las que me acerco y me alejo intentando alcanzarlas, como un marinero intenta llegar a la costa o al faro que ve desde lejos, aunque no sepa si en realidad es un espejismo ni sabe calcular la distancia a la que se encuentra…
y a veces cuando llega a ellos, cuando toca tierra, sólo desea volver a navegar.